No todos los datos pesan igual. Tratar el correo de un cliente no es lo mismo que tratar su historial médico. La Ley 21.719 distingue una categoría especial —los datos sensibles— con reglas mucho más estrictas. Si tu empresa los maneja, esto te interesa directamente.
Qué son los datos sensibles según la Ley 21.719
Los datos sensibles son una categoría reforzada de datos personales. La Ley 21.719 les da protección especial porque su tratamiento indebido puede generar discriminación, exclusión o un daño grave a la persona. Por eso, las reglas para tratarlos son más exigentes que para un dato común.
La lógica es simple: mientras más íntimo o riesgoso es un dato, más cuidado exige la ley. Una filtración de correos es un problema; una filtración de diagnósticos médicos o de orientación sexual puede arruinar la vida de alguien.
Qué datos se consideran sensibles
La ley considera datos sensibles, entre otros:
- Salud y datos sobre la condición física o psíquica.
- Origen étnico o racial.
- Creencias religiosas, filosóficas o convicciones morales.
- Afiliación sindical o a partidos políticos.
- Vida sexual y orientación sexual.
- Datos biométricos (huella, rostro, iris) que identifican a una persona.
- Datos genéticos.
Las reglas especiales que aplican
Tratar datos sensibles activa obligaciones reforzadas:
| Regla reforzada | Qué implica |
|---|---|
| Consentimiento explícito | Por regla general, se exige autorización clara y específica del titular |
| Evaluación de impacto (EIPD) | A menudo obligatoria por el alto riesgo del tratamiento |
| Medidas de seguridad robustas | Controles técnicos más estrictos para protegerlos |
| Finalidad acotada | Solo para los fines específicos autorizados |
Casos donde el cuidado es mayor
Algunos rubros tratan datos sensibles como parte central de su actividad y deben extremar el cuidado:
- Salud: clínicas, consultas, laboratorios, apps de bienestar.
- Recursos humanos: datos de salud de trabajadores, afiliación sindical.
- Seguridad biométrica: control de acceso por huella o rostro.
En estos casos, además del consentimiento explícito, suele ser obligatoria una evaluación de impacto y, muchas veces, la designación de un Delegado de Protección de Datos.
Conclusión
Los datos sensibles de la Ley 21.719 exigen un nivel de cuidado superior: consentimiento explícito, seguridad reforzada y, muchas veces, evaluación de impacto. Si tu empresa los trata, el costo de un error es mayor y la prevención, más urgente. Puedes revisar cómo proteger los datos sensibles de tu empresa acá.