"Acepto los términos y condiciones" marcado por defecto ya no te sirve. La Ley 21.719 sube el estándar de cómo pides permiso para usar datos. Si tu empresa recolecta correos, datos de salud o información de clientes, conviene revisar cómo estás pidiendo el consentimiento hoy.
Cómo debe ser el consentimiento según la Ley 21.719
El consentimiento es la autorización que da una persona para que trates sus datos. La Ley 21.719 lo define con cuatro requisitos que deben cumplirse en conjunto: debe ser libre, específico, informado e inequívoco. Si falta uno, el consentimiento no es válido y el tratamiento queda sin base legal.
Esto marca un cambio importante frente a la práctica anterior, donde bastaba una autorización vaga o automática. Ahora el consentimiento tiene que ser una decisión consciente y demostrable: tu empresa debe poder probar que lo obtuvo correctamente.
Los cuatro requisitos del consentimiento válido
- Libre: sin presión ni condiciones abusivas. No puedes obligar a aceptar usos de datos que no son necesarios para el servicio.
- Específico: para finalidades concretas. Un consentimiento "para todo" no vale; debe detallar para qué se usarán los datos.
- Informado: la persona debe saber qué datos se tratan, con qué fin, por cuánto tiempo y quién los recibe.
- Inequívoco: mediante una acción afirmativa clara (marcar una casilla vacía, hacer clic). El silencio o la inacción no cuentan.
Qué prácticas ya no sirven
La ley elimina varios atajos que eran comunes:
- Casillas premarcadas. Una casilla ya marcada no es consentimiento válido.
- Consentimientos genéricos. "Autorizo el uso de mis datos" sin especificar el fin no basta.
- Condicionar un servicio a aceptar usos de datos que no son necesarios para prestarlo.
- No ofrecer forma de revocar. El consentimiento debe poder retirarse tan fácil como se dio.
El consentimiento no siempre es necesario
Un punto clave que muchas empresas confunden: no siempre necesitas consentimiento. La ley reconoce otras bases legales (contrato, obligación legal, interés vital, interés legítimo). Por ejemplo, no necesitas consentimiento para guardar los datos tributarios que exige la ley. Pero cuando sí usas consentimiento, debe cumplir todos los requisitos.
| Situación | ¿Necesitas consentimiento? |
|---|---|
| Enviar newsletter de marketing | Sí, normalmente |
| Procesar el despacho de una compra | No: base es el contrato |
| Guardar datos para el SII | No: base es la obligación legal |
| Tratar datos de salud (sensibles) | Sí, consentimiento explícito (regla general) |
Conclusión
El consentimiento bajo la Ley 21.719 deja de ser un trámite automático para convertirse en una decisión clara, informada y revocable que debes poder demostrar. Revisar tus formularios y flujos hoy te evita tratamientos sin base legal mañana. Puedes revisar y ajustar tus mecanismos de consentimiento acá.